Un gobierno se propuso fabricar un auto. Tú puedes fabricar las piezas del que sí vuela.
Pago único, acceso permanente. Incluye la biblioteca completa: cuadernos de cada módulo, plantillas en Word, hojas de Excel con fórmulas, guías y el kit en un solo archivo. El módulo 0 y su cuaderno son gratis: empieza abajo. Incluido para Premium, Fundador y Strategist de mi comunidad en Patreon.
El jueves 15 de octubre de 2026, a las afueras de Waco, Texas, Tesla presentó su nuevo Roadster. Subió por una rampa invertida, giró en el aire y saltó sobre cinco vehículos usando diez propulsores de aire comprimido desarrollados con SpaceX. La producción arranca en 2028.
Ese mismo día, en México, el auto del gobierno, Olinia, seguía siendo una promesa: 50 kilómetros por hora y entregas para el verano de 2027.
Este curso no es para lamentarnos de eso. Es para lo contrario. Un auto que salta, un taxi aéreo o un auto eléctrico necesitan miles de piezas, procesos y servicios. Alguien los va a fabricar. La pregunta es si ese alguien eres tú.
Un vehículo que vuela es, en partes, un avión pequeño. Y México ya es el cuarto exportador aeroespacial del mundo: 10.7 mil millones de dólares en 2024, casi el 80% a Estados Unidos.
Las siete casillas donde un mexicano puede entrar: 1. tanques y piezas de fibra de carbono; 2. aviónica y control; 3. subensambles estructurales; 4. mantenimiento certificado; 5. materiales avanzados como magnesio y titanio; 6. software de seguridad crítica; 7. ensamble a escala.
No necesitas entrar a las siete. Necesitas elegir una y dominarla. Quien intenta todo, no domina nada.
En cada módulo vas a trabajar con una herramienta de inteligencia artificial como Claude o ChatGPT. No para que piense por ti, sino para que haga en minutos lo que antes te tomaba días: investigar compradores, traducir fichas técnicas, armar cotizaciones y escribir correos en inglés.
La regla de oro: dale contexto. Una buena instrucción dice quién eres, qué haces, qué quieres y en qué formato lo quieres.
Actúa como asesor de desarrollo de proveedores para la industria aeroespacial y de vehículos eléctricos en México. Mi experiencia es: [describe tu oficio, tu empresa o tu carrera]. Estoy en [estado]. De estas siete casillas (fibra de carbono, aviónica y control, subensambles estructurales, mantenimiento certificado, materiales avanzados, software de seguridad crítica, ensamble a escala), dime en cuál encajo mejor, por qué, y qué me falta para entrar. Respóndeme en una tabla.
En 2022, el presidente del Aeroclúster de Querétaro dijo que las grandes empresas aeroespaciales del estado compraban a proveedores locales 5 de cada 100 dólares o menos. Su propia meta era llegar a 10 en cinco años. El sector facturaba 1,250 millones de dólares: cada punto de compra local equivale a 12.5 millones.
Traducido: las plantas ya están aquí, ya compran y quieren comprarle a mexicanos. Lo que falta son proveedores listos. Ese hueco es el mercado de este curso.
El Clúster Aeroespacial de Querétaro calcula que una pyme puede tardar hasta cinco años desde que decide entrar hasta su primera factura aeroespacial. Suena largo. Pero el auto que salta empieza a producirse en 2028 y los taxis aéreos apuntan a 2027 y 2028.
Quien empieza hoy llega a tiempo. Quien espera a que el auto volador aterrice en México llega cuando los proveedores ya están elegidos. Este curso existe para acortar ese reloj: lo que a otros les toma años de prueba y error, aquí lo tienes ordenado en nueve módulos.
Laura dirige Precisión Norteña, un taller de 14 personas en Chihuahua. Tiene tres centros de maquinado de tres ejes, uno de cinco ejes y una máquina de medición por coordenadas. Hoy le vende soportes de aluminio a un proveedor automotriz. Elige su casilla: subensambles estructurales y maquinado de precisión, porque ya domina aluminio y quiere aprender titanio.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Elige tu casilla. Escríbela en una línea con la razón principal.
No todo lo que vuela es igual. El Roadster de Tesla salta: su aire comprimido sale por boquillas y lo levanta unos segundos. Un taxi aéreo eléctrico despega en vertical: varios rotores eléctricos lo sostienen y luego avanza como avión. Un auto con alas vuela de verdad: necesita pista o rotores y certificación de aeronave.
Para ti, como proveedor, la diferencia importa porque cambia lo que te van a pedir. El que salta es un auto: lo rige la norma automotriz. El que despega en vertical es una aeronave: lo rige la autoridad de aviación.
Cualquier vehículo que vuela tiene cinco sistemas: estructura (chasis, carrocería, soportes), propulsión (motores, rotores, boquillas, tanques), energía (baterías, cableado de alto voltaje), control (sensores, actuadores, computadoras de vuelo) y software (estabilidad, navegación, seguridad).
Cada parte tiene decenas de piezas y procesos. Ahí está tu mercado.
Tesla anunció que su Roadster usa magnesio, titanio y fibra de carbono. No es casualidad: en todo lo que vuela, cada kilo cuenta. La fibra de carbono es fuerte y ligera; el titanio aguanta calor y esfuerzo; el magnesio es el metal estructural más ligero.
En México ya se trabajan: Baja California hace compuestos, Nuevo León forja y maquina metales, Sonora hace fundición de superaleaciones.
Desarma en 30 piezas o procesos un vehículo eléctrico de despegue vertical para pasajeros. Para cada uno dime: el sistema al que pertenece (estructura, propulsión, energía, control, software), el material o tecnología principal, y si en México ya existe una industria que lo hace. Entrégalo en tabla.
En Estados Unidos, Tesla presentó el Roadster que salta y Joby está en la etapa final de certificación de su taxi aéreo con la autoridad de aviación. En China, EHang obtuvo en octubre de 2023 el primer certificado de tipo del mundo para un vehículo aéreo de pasajeros sin piloto, y la filial de autos voladores de XPeng apunta a entregar en 2027. En Brasil, Eve, la filial de Embraer, hizo volar su prototipo a escala real a finales de 2025 y apunta a 2027.
Ninguno de ellos va a fabricar todas sus piezas. Todos van a comprar estructuras, cableado, procesos especiales y mantenimiento. Esa es la puerta.
Laura despieza un taxi aéreo eléctrico con la instrucción del módulo. De 30 piezas, marca tres que su taller ya podría hacer: soportes de batería, bridas de montaje de rotor y carcasas de actuadores. Las tres son maquinado de precisión en aluminio.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Marca tres piezas de la tabla que tu empresa o tu oficio ya podría hacer.
Un comprador no compra tu historia. Compra tu capacidad. La ficha de capacidades es una o dos páginas con: máquinas y su tamaño de trabajo, procesos que dominas, materiales, tolerancias que garantizas, capacidad disponible por mes, personas y su especialidad, y certificaciones.
Si eres persona y no empresa, tu ficha es tu oficio: qué sabes hacer, con qué equipo, con qué nivel de precisión y qué certificaciones tienes o estás sacando.
La mayoría de los talleres mexicanos hacen más de lo que dicen. Escriben "maquinados en general" cuando podrían escribir "maquinado CNC de 5 ejes en aluminio 7075 y titanio con tolerancias de 0.01 mm".
La segunda frase consigue cotizaciones. La primera, no.
¿Qué certificaciones tienes? ¿Qué tolerancia garantizas? ¿Cómo inspeccionas? ¿Cuál es tu capacidad libre? ¿Quién es tu cliente más exigente? ¿Tienes trazabilidad de material?
Tu ficha debe contestarlas antes de que te las hagan.
Con estos datos de mi taller o de mi oficio: [máquinas, procesos, materiales, tolerancias, personas, clientes, certificaciones], redacta una ficha de capacidades de una página para un comprador aeroespacial, en español y en inglés, con lenguaje técnico preciso. Al final, dime qué preguntas de un comprador todavía no contesta mi ficha.
Una ficha sin fotos parece catálogo. Agrega tres fotos: tu mejor máquina, una pieza terminada con su reporte de medición y tu área de inspección. Si puedes, guarda una pieza de muestra con su reporte dimensional para llevarla a cada visita.
Y pon números: horas-máquina libres por mes, tamaño máximo de pieza, tolerancia que garantizas con evidencia. El comprador decide con números.
Antes de salir a vender, mide dónde estás. La herramienta de este módulo te hace doce preguntas de sí o no y te da un puntaje de preparación con tu siguiente paso. Contesta con honestidad: el comprador va a hacer las mismas preguntas en tu primera visita.
Su ficha antes decía "maquinados en general". Ahora dice: "Maquinado CNC de 3 y 5 ejes en aluminio 6061 y 7075, piezas hasta 600 por 400 por 300 mm, tolerancia garantizada de 0.02 mm con reporte de CMM, 320 horas-máquina libres por mes, trazabilidad de material por lote." Su autodiagnóstico da 58 de 100: nivel intermedio.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Redacta tu ficha de capacidades y guárdala. La vas a usar en los módulos 4, 5 y 7.
AS9100D es el sistema de calidad de la industria aeroespacial. Parte de la misma estructura que ISO 9001 y le agrega lo que la aviación exige: gestión de riesgos, gestión de la configuración, prevención de piezas falsificadas, seguridad del producto y factores humanos.
Al certificarte, tu empresa entra a la base OASIS de la IAQG, donde los compradores buscan proveedores. Sin AS9100D, casi ningún comprador aeroespacial te cotiza.
NADCAP acredita procesos especiales: tratamiento térmico, recubrimientos, soldadura, ensayos no destructivos y compuestos. Se acredita proceso por proceso. IATF 16949 es la calidad automotriz: la piden las armadoras. ISO 26262 es la seguridad funcional de electrónica y software en vehículos: es la norma detrás de la dirección por cable. DO-178C y DO-254 rigen el software y el hardware de aviónica.
Regla práctica: no te certifiques en todo. Certíficate en lo que pide el comprador que ya identificaste.
Antes de pagar una certificación, pide un análisis de brechas: un organismo certificador revisa tu sistema contra la norma y te dice qué te falta. El tiempo y el costo dependen de tu tamaño y complejidad, por eso hay que cotizar con al menos dos organismos acreditados.
Mientras tanto, la IA te ayuda a hacer tu propio diagnóstico previo y llegar preparado.
Actúa como auditor de AS9100D. Te voy a describir cómo trabaja mi empresa: [describe cómo controlas documentos, compras, inspección, trazabilidad, no conformidades, capacitación]. Hazme un análisis de brechas por cláusula, incluyendo riesgos, configuración, piezas falsificadas e inspección de primera pieza. Para cada brecha dime qué documento o práctica me falta y priorízalas de la más urgente a la menos urgente.
Busca organismos acreditados para AS9100D. Pide a cada uno: alcance de la auditoría, días-auditor que calculan para tu tamaño, costo de la etapa 1 y la etapa 2, costo de las auditorías de seguimiento y experiencia en tu tipo de proceso.
Compara al menos dos. El más barato no siempre conviene: un auditor que conoce tu proceso te ayuda a no tropezar en la segunda etapa.
Aunque cada empresa es distinta, en casi todas las auditorías aparecen los mismos temas: alcance del sistema, política y objetivos de calidad, control de documentos y registros, gestión de riesgos, control de proveedores externos, control de producción, trazabilidad, inspección de primera pieza, control de producto no conforme, prevención de piezas falsificadas, calibración, auditoría interna, revisión por la dirección y acciones correctivas.
La hoja de cálculo de este módulo te los pone en orden, con la evidencia que suele pedir el auditor y una fórmula que te dice tu porcentaje de avance.
Actúa como consultor de calidad aeroespacial. Para una empresa de [número] personas que hace [proceso], redacta el índice de un manual de calidad alineado a AS9100D y una lista de los procedimientos y registros mínimos que necesito. Para cada uno dime en una línea para qué sirve y quién en mi empresa debería ser responsable.
Hace su análisis de brechas con la hoja del módulo: 41% de avance. Sus tres brechas urgentes: no tiene procedimiento de piezas falsificadas, no hace inspección de primera pieza formal y su calibración no está documentada. Cotiza la certificación con dos organismos acreditados.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Haz tu diagnóstico previo con la IA y escribe tus tres brechas más urgentes.
Los compradores están concentrados: Baja California, Sonora, Chihuahua, Querétaro y Nuevo León en aeroespacial; Puebla y el Bajío en automotriz y eléctricos. Los clústers estatales organizan encuentros con proveedores: es la puerta más barata.
El Mapa de la cadena, en olinia.simonlevy.mx/mapa, reúne por estado a los compradores con operación reportada, lo que hacen y con quién hablar primero.
Un correo a "compras@empresa.com" casi nunca recibe respuesta. Uno al responsable de desarrollo de proveedores de la planta correcta, sí. La IA te ayuda a pasar de "la empresa" a "la planta", y de "la planta" a "el puesto" que decide.
Arma una lista de 20 compradores con: empresa, planta, ciudad, qué fabrica ahí, qué procesos podría comprarte, certificaciones que exige y el puesto que decide. Veinte es el número: con menos te desanimas, con más no das seguimiento.
Estoy en [estado] y mi ficha de capacidades es: [pega tu ficha]. Ayúdame a identificar plantas aeroespaciales, automotrices o de vehículos eléctricos en México que podrían comprar lo que hago. Para cada una dame: empresa, planta, ciudad, qué fabrica, qué me podría comprar y el puesto que decide esa compra. Marca qué datos debo verificar en fuentes públicas antes de contactar.
Los grandes compradores no se buscan por teléfono: tienen portales y procesos. Boeing, por ejemplo, pide registrar capacidades en su portal Enterprise Supplier LifeCycle; para recibir la invitación a su evaluación de capacidad se escribe a boeingassessment@boeing.com con siete datos de la empresa. Airbus recibe presentaciones de empresas sin contrato en globalsourcing@airbus.com. Safran gestiona a sus proveedores en su portal digiBuy.
La guía de portales de este módulo trae ocho puertas, paso a paso, con la liga oficial.
Cada estado tiene un organismo que junta a compradores y proveedores: el Clúster Espacial y Aeronáutico de Baja California, Codeso en Sonora, el Clúster Aeroespacial de Chihuahua, el Aeroclúster de Querétaro y el Monterrey Aerocluster. Sus encuentros de negocios te ponen frente al comprador sin intermediarios.
En Nuevo León, el programa estatal con el Monterrey Aerocluster ofreció hasta 10 millones de pesos a fondo perdido por proyecto para fortalecer cadenas de valor. Pregunta siempre por la convocatoria vigente.
Arma su lista de 20 con el rastreador. Prioriza tres plantas en Chihuahua que compran maquinado y una en Sonora. Se inscribe al siguiente encuentro del clúster de su estado y escribe a una planta para pedir el contacto de desarrollo de proveedores.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Arma tu lista de 20 compradores y verifica cada dato antes de usarlo.
Una solicitud de cotización trae: plano, material, cantidad, tolerancias, acabados, certificados requeridos, inspección y plazo. El error más caro es cotizar sin leer los certificados y la inspección: ahí está la mitad del costo escondido.
Tu precio se arma con: material, horas-máquina, mano de obra, procesos externos, inspección, merma, empaque y flete, más tu margen. Usa la calculadora de este módulo. Si un número no lo sabes, no lo inventes: mide una pieza de prueba.
Gana la propuesta que le quita trabajo al comprador: precio claro por pieza, plazo realista, plan de inspección de primera pieza, certificados que vas a entregar y una persona responsable con nombre y teléfono.
Te paso una solicitud de cotización: [pega el texto o describe el plano, material, cantidad, tolerancias, certificados y plazo]. Hazme una lista de todo lo que tengo que considerar en el costo, señala lo que es fácil olvidar y redacta una propuesta técnica y comercial de una página en inglés.
Cotizar sin el plano en su última revisión. Olvidar el certificado de material. No contar la inspección de primera pieza. Ignorar el empaque especial. Cotizar en pesos cuando el cliente compra en dólares y el tipo de cambio se mueve. Prometer un plazo que depende de un proceso externo que no controlas.
Cada uno de estos errores se come tu margen. La lista de revisión de este módulo los atrapa antes de que mandes la propuesta.
Valores de ejemplo: cámbialos por los tuyos. Si no sabes un tiempo, mide una pieza de prueba.
Recibe su primera solicitud de cotización: 200 soportes en aluminio 7075. Con el cotizador: material 18 dólares, 35 minutos de máquina a 45 dólares la hora, 20 minutos de mano de obra a 9, procesos externos 6, inspección 8%, merma 5%, margen 25%. Precio por pieza: alrededor de 75 dólares. Total: unos 15 mil dólares.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Cotiza una pieza real o de prueba con la calculadora y guarda el resultado.
Un comprador grande paga a 60 o 90 días. Mientras tanto tú pagas material, nómina y procesos. Ese hueco es el que quiebra a los proveedores nuevos que sí ganaron el pedido.
Nafin, Cadenas Productivas: factoraje para cobrar antes las facturas que le emites a una empresa grande. Bancomext: crédito a exportadores y a proveedores de exportadores. El cliente ancla: negocia un anticipo contra hitos de calidad. El mejor financiamiento es un primer pedido bien negociado.
Usa la calculadora de este módulo: con tu costo mensual, el anticipo y los días de pago, te dice cuánto dinero necesitas tener antes de aceptar el pedido.
Mi primer pedido sería de [monto] con pago a [días] días y un anticipo de [porcentaje]. Mi costo mensual de producción para ese pedido es [monto]. Explícame mi ciclo de caja mes por mes durante seis meses y qué opción de financiamiento me conviene más y por qué.
Con un pedido, el problema es el hueco. Con varios, el problema es el calendario: cuándo entra cada pago y cuándo sale cada gasto. La hoja de flujo de caja de este módulo te deja anotar ventas, anticipos, días de cobro, costos fijos y variables, y te dice mes por mes si te alcanza.
Si algún mes sale en rojo, ahí es donde necesitas factoraje, un anticipo mayor o una línea de crédito. Saberlo con tres meses de anticipación es la diferencia entre negociar y suplicar.
El capital necesario es lo que gastas en producir menos el anticipo. Si sale alto, negocia más anticipo o usa factoraje.
El cliente paga a 90 días. Laura gasta 5 mil dólares al mes durante dos meses. Sin anticipo necesita 10 mil dólares de capital. Negocia 20% de anticipo y registra la factura en factoraje: su necesidad baja a unos 7 mil.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Calcula el capital que necesitas para tu primer pedido.
Corto, concreto y con datos: quién eres, qué haces con qué tolerancia, qué sabes de su planta, qué capacidad tienes y una petición pequeña: 20 minutos de llamada. Un correo con la tolerancia exacta y el nombre de la planta recibe respuesta; uno genérico, no.
No vendas. Pregunta: ¿qué procesos les cuesta conseguir?, ¿qué proveedor les falla?, ¿qué certificación exigen?, ¿cuándo cotizan lo siguiente? Termina pidiendo una solicitud de cotización de prueba.
Cuando te visiten, enséñales orden, trazabilidad e inspección. Tu primera entrega suele llevar inspección de primera pieza bajo AS9102: un reporte que demuestra que la pieza cumple el plano en cada característica. Práctica antes de que te la pidan.
Con mi ficha de capacidades [pega tu ficha] y este comprador [empresa, planta, puesto], redacta un primer correo en inglés de máximo 120 palabras, con asunto, y un guion de 5 preguntas para una llamada de 20 minutos. Tono profesional y directo.
No necesitas inglés perfecto. Necesitas las frases exactas de compras: cómo pedir el plano, confirmar una tolerancia, pedir más plazo, explicar un retraso, aceptar una orden. El banco de frases de este módulo trae 60, en español y en inglés, ordenadas por situación.
La inspección de primera pieza compara cada característica del plano contra la medición real. El formato didáctico de este módulo te deja numerar características, anotar nominal y tolerancia, capturar tu medición y ver en automático si pasa o no pasa.
Es un formato para practicar con tus propias piezas. Cuando un cliente te pida su formato oficial, ya vas a saber llenarlo.
Manda su correo en inglés de 110 palabras con la tolerancia exacta y el nombre de la planta. Consigue la llamada. Pregunta qué proveedor les falla y le contestan: "el de anodizado". Laura no anodiza, pero ya sabe a quién subcontratar y cómo venderlo como paquete.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Manda tu primer correo a uno de tus 20 compradores.
Días 1 a 15: elige tu eslabón y tu estado, y haz tu ficha. Días 16 a 30: pide el análisis de brechas y cotiza con dos organismos. Días 31 a 60: arma tu lista de 20 compradores. Días 61 a 75: manda tus primeros correos y consigue llamadas. Días 76 a 90: pide tu primera solicitud de cotización.
Aunque no ganes la primera, aprendes cómo compra ese cliente. La segunda la ganas.
Si quieres que revisemos tu caso, el Diagnóstico de proveedor de CIES Es Posible te da un reporte escrito y una sesión de 45 minutos. Y el Radar mensual de CIES te avisa cada mes de plantas, compras y certificaciones nuevas.
Ochenta términos de la industria en español y en inglés, con una explicación de una línea. Imprimílo y tenlo a la mano en tu primera llamada y en tu primera visita.
Su plan de 90 días queda firmado y pegado en el taller. Día 76: entrega su primera cotización formal. No la gana. En la retroalimentación se entera de que perdió por plazo, no por precio. La segunda la gana.
Caso didáctico ficticio. La empresa, las personas y las cifras son inventadas para enseñar el método.
Llena y firma tu plan de 90 días. Imprímelo y pégalo donde lo veas.